El Gran Wyoming: "Hay un coliseo mediático para ocultar lo que está pasando"

  • Cada noche capitanea ‘El Intermedio’, que está batiendo récords de audiencia.
  • El presentador no teme las represalias, aunque reconoce que "a veces es complicado", y desmiente que deba nada a Hacienda.
  • Asegura que si no fuera por sus hijos, probablemente se marcharía a otro país porque hay cosas que se le hacen "absolutamente insoportables".

El Intermedio' está  batiendo récords de audiencia, y subiendo, ¿a qué cree que se debe?
Creo que es una mezcla de varias cosas: la cosecha de un trabajo de mucho tiempo, el descontento social y que la gente busca programas de contenidos que le den cierta credibilidad. Damos por hecho cosas que no son admisibles en una democracia. La maniobra del Gobierno con la televisión pública es algo que en Europa no se consiente: todos los que no son ‘adictos’ al Gobierno, a la calle. No existen espacios críticos en toda la televisión pública, es ridículo. Por eso los programas críticos se convierten en referencia. Debería haber veinte como
El Intermedio.

¿No los hay por miedo, quizás?
No, por orden de la autoridad competente. La gente no tiene miedo, la echan a la calle. El problema es el desprecio: lejos de felicitarles por haber multiplicado la audiencia, no tuvieron la deferencia de avisarles de que se iban a quedar sin trabajo, simplemente no les renovaron el contrato. Así es el autoritarismo, el despotismo, sin más. Y el 80% de la gente que echaron a la calle de Radio Nacional era de centro, trabajaba para los ciudadanos. Es lo mismo que ocurre en Telemadrid: llevamos años y años pagando el órgano de propaganda de un partido, o más bien, de una señora. Es horrible. 

La libertad de información no es real, ni la libertad de expresión¿Y qué ocurre con las cadenas privadas?
Ocurre que la libertad de información no es real, ni la libertad de expresión, que significa que uno puede dar su opinión sin consecuencias. Y en España las tiene, y muy duras, eso es una vergüenza. Por eso tampoco tenemos una democracia real.

¿Le anima ver que la gente le está respaldado con la audiencia?
Totalmente, me alegro por el equipo y por el programa, donde solo soy el presentador, no decido sobre los contenidos ni sobre los guiones. Pero también me alegro porque se crea una relación afectiva con la audiencia muy importante. Estos programas con contenido son más difíciles de instaurar en la parrilla, pero una vez que se han posicionado siguen creciendo.

¿No tiene ningún peso en los guiones?
Yo suscribo la línea editorial, eso sí, parece un programa hecho a mi medida, y la gente lo identifica mucho conmigo, pero en realidad solo soy el presentador. Pero nos entendemos, y a veces discutimos cosas. 

La democracia está totalmente deteriorada, se está hundiendo desde arriba¿Por qué siente ese impulso de luchar contra la injusticia?
Este es un país que me duele, como decía Unamuno. Haber llegado a esta situación es algo premeditado y estratégico. La democracia está totalmente deteriorada, se está hundiendo desde arriba, con un latrocinio generalizado. El mapa de corrupción de España es absolutamente impresentable. Todas las comunidades de España tienen problemas de corrupción y los municipios se cuentan por cientos y cientos. Cuando se habla de la imagen de España, diciendo que las manifestaciones y las huelgas hacen daño… No sé si es que el cinismo ya no les cabe: un hecho que yo constato cada vez que salgo de este país, es que este es un país de mangantes.

¿Cómo se podría solucionar?
Aquí la justicia tiene que echarnos una mano a la ciudadanía, tiene que poner orden. No es de recibo que una red como el caso Gürtel, en el que hay decenas de miles de folios de fechorías, lo único que se haya saldado es con la expulsión de la carrera judicial de la persona que ha investigado esa trama. Pasamos por alto muchas cosas. Somos el único país en el que los partidos se financian ilegalmente. Yo por supuesto me indigno y siempre que tengamos una ventana para contarlo, lo vamos a contar. 

Cuando hablo ni siquiera digo lo que pienso, lo que pienso es muchísimo peorHay gente que piensa que es un radical de extrema izquierda. ¿Lo es?
Sí, mucha gente lo dice, pero lo cierto es que cuando hablo ni siquiera digo lo que pienso; lo que pienso es muchísimo peor. Lo que digo es la sensatez pura y dura. Esto es lo que pensaría cualquier hombre de derechas en cualquier país centroeuropeo. Nos comparan con Alemania, cuando en Alemania han quitado al ministro de Defensa porque copió en la Universidad. Y con el caso Bankia no va a pasar nada, con todo lo que han falseado sus cuentas. Esta es la desgracia de nuestro país, que vamos a estar pagando durante muchísimo tiempo. Eso de que hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades es una mierda, el problema es lo que han robado los de arriba. El liberalismo económico es una auténtica estafa: cuando se eliminaron los controles del mercado financiero hace unos años, comenzó una gran estafa que ha hundido a muchísimos estados, entre otros España. Han dejado el paso abierto para que todo el que quiera robar lo haga con impunidad.

¿Siente la responsabilidad de denunciar todas estas cosas?
Nosotros damos un repaso a los medios y hacemos una visión crítica de cómo se cuentan las cosas. Y realmente es alucinante cómo existe un coliseo mediático, de trama de información, para ocultar lo que está ocurriendo y para dar la razón a los que están robando. Esto lo tiene que decir alguien, ojalá otros medios también lo dijeran. Mira lo que ha pasado con la sanidad. Los médicos no van a consentir que una serie de señores, entre ellos el marido de la señora Cospedal, se lucren con este cambio en la sanidad, y con su trabajo. Cualquier trasplante de médula en Estados Unidos vale dos millones de euros. Aquí son gratuitos.

¿Se siente en una isla ideológica en La Sexta, con total libertad para decir lo que piensa?
Sí, es una isla ideológica dentro de los medios, pero no en la sociedad, porque la mayoría de la gente piensa como nosotros, lo que pasa es que la masacran cuando sale a la calle a defenderlas. Se está desvirtuando todo. Te pondré un ejemplo: ahora están estudiando privatizar el metro de Madrid. ¿Alguien se imagina que El Corte Ingles nombrara a un administrador, y este vendiera la empresa a un amigo?  Pues eso es lo que están haciendo con nuestro patrimonio. Los túneles del metro los hemos pagado los ciudadanos; las vías, los alicatados, los vagones, las taquillas, todo. Y lo siguiente es el Canal de Isabel II. No hay derecho a que, porque uno tenga mayoría absoluta, coja ese patrimonio, que es nuestro, y se lo venda a un colega. Telefónica, que era la primera empresa de este país en facturación, se vendió al señor Villalonga, compañero de pupitre de Aznar; Repsol se vendió al señor Cortina, íntimo de Aznar; Argentaria, a otro íntimo de Aznar, Francisco González... ¿Dónde está aquel dinero? Ya se gastó hace mucho. ¿Qué beneficios ha traído para los ciudadanos? Ninguno. ¿Cómo nos vendría que tuviéramos ahora una red de teléfonos pública para pagar pensiones y tapar agujeros? ¿Ha aumentado la competencia y han bajado los precios de la gasolina, como nos prometieron, por haber vendido Repsol? Es mentira, están condenados sistemáticamente por el tribunal de la competencia por ponerse de acuerdo para subir los precios. 

Por desgracia este es un país que da muchísimo juego¿Dentro del programa tienen alguna clase de cortapisas?
No, no, jamás nos han dicho nada, pero es que por desgracia este es un país que da muchísimo juego. Todos los días nos sobra contenido. Es triste, pero es verdad. Me estoy acordando de una: el primer moroso en impagos de comunidad de vecinos es la banca, todos los pisos que desahucian no pagan comunidad de vecinos. Y saben que como jurídicamente reclamarles implica un proceso muy largo… ¿Cómo van a exigir el pago de nada, si son los primeros que no pagan? Así vivimos.

¿Cree que da más juego un partido conservador en el poder o da igual quién esté en el Gobierno?
No, no da igual. No tiene nada que ver, además esta derecha se diferencia de otras derechas democráticas de Europa por su especial crueldad. No vienen de la socialdemocracia ni de la democracia cristiana, vienen del fascismo que tuvimos aquí durante 40 años. Poner el poder en sus manos ha sido un auténtico suicidio, pero eso es lo que la gente ha decidido… Algún día saldremos de la crisis, por supuesto, pero ¿qué va a haber aquí detrás de la crisis? Lo malo no es la crisis sino lo que van a dejar con la excusa de la crisis. La diferencia con otros años de crisis que he vivido es que antes los pobres eran los que no tenían trabajo, ahora son pobres hasta los que están trabajando, y no llegan a fin de mes. Nos estamos convirtiendo en un país del tercer mundo, laboralmente hablando, muy goloso para las multinacionales.

Le han llovido muchas críticas, ¿cuál es la que más le ha dolido?
Bueno, muchas críticas y alguna que otra campaña. Sí, se paga un precio: hace unos días se dijo que Hacienda me reclama 910.000 euros. Es totalmente falso y esa campaña incluso está mal hecha, porque me ponen al lado de Jiménez Losantos, como queriendo decir: “que conste que no es una campaña personal, por la ideología”. Si Losantos tiene problemas con Hacienda lo desconozco, en mi caso no es cierto.

Soy yo el que tiene un recurso puesto a Hacienda porque me hicieron mal las cuentas¿De dónde ha salido esta noticia?
No lo sé. Hace dos años tuve que pagar un dinero, y lo pagué. No es noticia, ni viene a cuento, y menos esa cantidad, que es un disparate. A mí no me han mandado ninguna carta. Es más: soy yo el que tiene un recurso puesto a Hacienda porque me hicieron mal las cuentas, desde nuestro punto de vista. Pero eso sale en un diario digital y todos le citan, se montan tertulias, y eso se queda en Internet para siempre.

¿Cree que es una represalia directa?
Desde luego no es una noticia.

¿Vive con el miedo a las represalias o las amenazas?
No, pero a veces es complicado.

¿Teme que le lleguen a cerrar el programa?
Espero que eso no ocurra, porque a fin de cuentas lo que hacemos esta dentro de la legalidad, pero no puedes vivir con ese temor.

¿El hecho de mostrar las cosas como son puede llegar a suponer un peligro para la gente en el poder?
No, la gente en el poder goza de una impunidad total porque hay un sector de la ciudadanía que les ampara.

¿Se ha planteado alguna vez marcharse a otro país?
No me lo planteo porque tengo hijos; si no, es muy probable. Puede que antes España fuera el mejor país para vivir, ahora es el mejor país del que marcharse. Hay cosas que se me hacen absolutamente insoportables, como que suba el voto de los partidos corruptos en los municipios donde ha habido corrupción. Ya no echo la culpa a los gobernantes, sino a los que los sustentan.

Una de las señas de identidad del programa son las acompañantes femeninas, ¿es usted quien las escoge?
No, yo no escojo nada. Los colaboradores, tanto femeninos como masculinos, son una suerte que me han tocado. Hay una persona que se llama Miguel Sánchez-Romero que es el que hace todo en ese programa.

Mucha gente sabe que es músico pero pocos que fue médico. ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
Es muy sencillo: yo no dejé la medicina, fue la Medicina la que me dejó a mí. Trabajé un poco como médico, pero había mucho paro entre los médicos y me salió trabajo como artista. 

¿Qué le aporta la música en su vida?Lo que más satisfacción me da en la vida es tocar en los bares
Es un desahogo, mi alimento espiritual y vital. Aparte de la televisión, lo que más satisfacción me da en la vida es tocar en los bares. El hecho de llegar a mi casa y ponerme a tocar la guitarra me soluciona la existencia. La música para mí es más que una afición. Los bares para mí son templos, son catedrales. Cuando cierran un centro cultural siento lo mismo que un fiel al que le hubieran cerrado su iglesia.